Mucho se alaba a Podemos en su círculo de seguidores, y así mismo se le teme, tanto desde filas adyacentes como lejanas. Yo creo que unos y otros exageran. Porque, cuando se ha visto que de la nada un partido saque una mayoría tan absoluta que se cargue la democracia?.
Al nombrar Hindenburg canciller a Hitler en 1933 no se hizo con libertad. Una serie de intrigas consiguieron este ascenso. Su partido, el Nacionalsocialista, era contrario al Tratado de Versalles, tratado impuesto por los vencedores de la Primera Guerra. Eso era una mota en el ojo del pueblo alemán.
Los bolcheviques consiguieron el poder asesinando a los zares en un ambiente de guerra con Alemania y las consiguientes revoluciones obreras más o menos justificadas dadas las miserables condiciones de vida de la época.

No estamos en ninguno de los dos casos anteriores. Si bien Podemos no quiere aceptar la deuda soberana, esta no ha sido impuesta, sino contratada por gobiernos democráticos. No pienso que esto pudiera mover a las masas a seguirle.
Tampoco hay nadie en España, ni los más extremos republicanos separatistas, que propusieran cortarle la cabeza al rey. Ni si quiera en los preliminares de la II República se hizo.

Podemos sacará unos votos que le arañará al PSOE, y otros, estos arrancados a cuajo, de IU. En el momento que tengan diputados pertenecerán automáticamente a la casta que el Sr. Iglesias dice de los demás. Darán guerra parlamentaria (sus partidarios dirán caña), pero ya no será hablar en televisiones aduladoras que no buscan sino audiencia. Los debates en el hemiciclo son con profesionales de la política, allí los quiero ver.
No sé lo que dicen las encuestas, pero una cosa es hablar de toros y otra, torear. A la hora de votar, después de escuchar razones de unos y otros, hasta el ciudadano más cabreado lo repiensa.

Aún con los escándalos de corrupción que les afectan, PP y PSOE son pilares de nuestra democracia. También IU y los demás. Con independencia de ideas, se atienen a las reglas. Del partido de Pablo Iglesias he oído muchas barbaridades, pero ninguna negando la Constitución. No así ERC, que si no se hace lo que quieren, incitan a la desobediencia; es decir, a no cumplir los preceptos constitucionales.

Particularmente, con todos los logros sociales conseguidos durante el PSOE, sanidad y educación principalmente, les temo más que a una granizada yendo en moto. Por una razón, si sale uno que no sepa hacer cuentas (que saldrá) y se lía a pedir préstamos (que pedirá), nos puede llevar a la ruina (que podrá). Encima, un elemento así atontolina a los ciudadanos, que piensan que el dinero cae del cielo.

A mi me preocupa, lo que más, el elevado paro. Se ha abierto el paracaías y no caemos a la velocidad que marca la ley de la gravedad; hemos cogido una pequeña térmica, y parece que, aunque poco, ascendemos algo. Falta mucho para que el drama de tanta gente se convierta en esperanza, pero creo que la estrategia es procurar mantenernos en esa corriente de aire, si bien leve, ascendente. En medios europeos nombran a España. Sus gobiernos reconocen que tienen que hacer reformas, y nombran al nuestro como referencia. Podrá gustar o no, se podría hacer mejor o peor, pero la realidad es que todos saben que van mal y que España algo ha conseguido. 
No quiero decir con esto que haya que votar al PP. No pretendo ejercer proselitismo alguno. Pero quien venga, tiene que hacer que las cuentas cuadren. Llevar un control minucioso del gasto es, además, un impedimento a la tentación de corromperse.

Los corruptos van cayendo. Es verdad que cada partido intenta que los suyos no. Pero ya menos. Los jueces siguen instruyendo casos con pertinacia y perseverancia. Las fuerzas anticorrupción están haciendo un trabajo encomiable. El PSOE, a quien más plumero se le ve, insulta a la juez Alaya. Pero no les va a valer.