El problema de la solicitud de fondos para zonas despobladas es de carácter normativo y administrativo. La UE divide las extensiones en provincias, con lo cual Guadalajara, en conjunto, no cumple el requisito de baja densidad de población. Si la división fueran zonas determinadas, tendríamos una, en la que se encuentra la Comarca de Molina, que podría ser encuadrada en las posibles ayudas. Esta es la Serranía Celtibérica. Ya hubo un acto en Molina el 11 de junio del 2014 con la asistencia del Alcalde en el que se expuso la dirección que debían seguir las solicitudes.

Está bien que el PSOE insista en el problema, aunque bien sabe cual es el camino. Tiene la autoridad y el peso que le dan los votantes y su legitimidad como partido.
La Otra Guadalajara, como plataforma que dice ser apartidista pero que está claramente arrimada a Podemos, no tiene más que el posible empuje de los ciudadanos que la apoyen.  También saben lo de Serranía Celtibérica, mas en lugar de unirse al proyecto va, como siempre, por libre, pues sus portavoces llevan más en su cabeza el anquilosado movimiento de masas que una solución real de los problemas que nos afectan. Solo hay que entrar en su página o leer opiniones de su portavoz principal para constatarlo.